Deportes

Así ha cambiado 'Mou' la inercia del Real Madrid antes del clásico: paciencia, experimentos y "observación"

Así ha cambiado 'Mou' la inercia del Real Madrid antes del clásico: paciencia, experimentos y "observación"

Cambio de tendencia en la cita clave. Corrección de errores tras revisar el pasado y descubrir virtudes y defectos propios. Mourinho, que afirma que no es «cabezón», remueve las piezas del puzzle y el mosaico empieza a encajar. Hansi Flick observa grietas en su compacto armazón en las vísperas de un clásico cada vez menos desequilibrado.

La última jornada de la Champions altera las sensaciones sobre el inicio demoledor del Barça en la Liga y la irregular trayectoria del Madrid. Mourinho ha encadenado dos goleadas revitalizadoras. Ahora, su equipo parece menos previsible. Tras 100 días de su retorno al club conoce mejor las prestaciones de sus jugadores y eso le ha permitido introducir provechosas novedades. Ha tenido valor para aprender del pasado y para adoptar decisiones que otros no se atrevieron o no pudieron. Xabi Alonso sentó a Vinicius por su insolidaridad defensiva, ubicó a Valverde en el lateral derecho para aprovechar su velocidad y otorgó a Güler la dirección de la orquesta. Tres decisiones que no llegó a culminar y que ahora el portugués ha retomado con éxito cuando el clásico se acerca.También es cierto que la sanción de cuatro partidos a Vinicius ha desbrozado el camino. Además dispone de un respaldo de las altas esferas del que carecían sus antecesores.

El Madrid recupera su mejor versión y Mourinho afronta su desafío de calidad. ¿Se atreverá a continuar con su nueva apuesta para asaltar el Camp Nou? Esa es la cuestión que ahora se plantean todos. La trayectoria de siempre del entrenador luso enseña que es proclive a las estrategias conservadoras. Hace una semana, el doble pivote Tchouaméni-Valverde parecía inamovible, con Güler o Diomande escorados a la diestra. Ahora, los últimos resultados han abierto el abanico de opciones.

Tchouaméni-Güler parece la pareja más equilibrada para responder al binomio control-creación. Con esa partitura, Valverde sería carrilero, escoltado por Dumfries. Si mantiene al uruguayo en el lateral derecho se amplían las alternativas: Güler pasaría a la banda y en el medio entraría Camavinga. Menos opciones tendría Bernardo Silva. El recurso de Endrick en el flanco diestro desde el inicio se antoja poco factible. El brasileño es más rentable como revulsivo en los segundos periodos, como certificó en el Olímpico de Roma (3-4), y lo mismo sucede como Brahim. Adelante, Mbappé, Bellingham y el espléndido Diomande son incuestionables. Mourinho no ha tenido problema en cambiar el libreto.

«Llevo aquí 105 días, son pocos. También necesito conocer a los jugadores y lo mejor para conocerlos es el campo y la competición... Hay cosas que vamos haciendo mejor», se justifica un preparador que ha cerrado los dos últimos compromisos, ante Sevilla y Leipzig, con idénticas goleadas: 4-1.

La importancia del derbi

Una evolución ascendente nacida tras la derrota en el derbi contra el Atlético y que ahora pretende prolongar en un escenario hostil. Tras ganar al Villarreal (1-0), Roma, Sevilla y Leipzig, en el Nou Camp le recibe un anfitrión pletórico en la Liga, invicto y que abruma por su fecundidad: 39 goles anotados y sólo nueve encajados. El Madrid ha marcado 16 menos. El Barca ha efectuado 76 lanzamientos, los blancos, 65. Primero contra tercero. Seis puntos de desventaja que podrían convertirse en una pesada losa de nueve puntos en el primer cuarto del campeonato.

Unos números que desnivelan el planteamiento de partida, pero que impactan menos después del tropezón en París ante el PSG. Ese 4-1 tambalea la confianza. En el Madrid sostienen que la debilidad exhibida en el primer gran puerto de montaña alimenta el optimismo.

También favorece la sucesión de contratiempos de un adversario que en este mes ha perdido baluartes en defensa y el centro del campo, bajas que obliga a Flick a improvisar para la cita de este domingo. En París se lesionó Dani Olmo (rotura en el adductor de la pierna izquierda), antes cayeron Eric García (lesión muscular en el recto anterior del muslo derecho), Koundé (esguince en el tobillo izquierdo) y Christensen (lesión muscular en el recto anterior del cuádriceps izquierdo). Un parte de bajas que debilita al líder y favorece la evolución del cambio de tendencia de Mou.


Puede que te hayas perdido