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Pau Gasol: "El golf me ayuda a desconectar, a estar en contacto con la naturaleza y a competir de una forma distinta"

Pau Gasol: "El golf me ayuda a desconectar, a estar en contacto con la naturaleza y a competir de una forma distinta"

Es uno de los grandes referentes de la historia del deporte español y, aún hoy, cinco años después de su retirada, Pau Gasol quiere seguir siéndolo. Por eso su vida es, si cabe, más ajetreada que cuando vestía el número 16 de los míticos Lakers, con los que se convirtió en el único español en conquistar dos anillos de la NBA.

Con el ánimo de devolver a la sociedad todo lo que el deporte le ha dado, Gasol mira ahora hacia los más pequeños y trabaja, a través de su fundación, para cambiar los hábitos alimenticios de los niños. Gracias también al golf, una de sus grandes pasiones, reunirá por segundo año consecutivo a un nutrido grupo de amigos, empresarios y celebridades del deporte en la Gasol Foundation Golf Experience a partir del próximo 12 de junio.

Pregunta.- Han pasado cinco años desde su retirada. ¿Cómo es la vida de Pau ahora? ¿Es posible que esté igual o incluso más ocupado que cuando competía?

Respuesta.- Sí, a veces tengo esa sensación. La diferencia es que ahora mi actividad está repartida en muchos ámbitos distintos. Sigo muy involucrado en el deporte, pero desde una perspectiva diferente: presido la Gasol Foundation, la Comisión de Atletas del COI y Gasol16 Ventures, además de participar en distintos proyectos empresariales y sociales. Y, por supuesto, está mi faceta más importante: la de padre y la vida en familia. Es una etapa muy enriquecedora y estimulante porque me permite generar impacto desde diferentes frentes. Pero también requiere una gran capacidad de organización, saber priorizar y ser muy consciente de dónde puedo aportar más valor en cada momento.

P.- Dentro de su apretado día a día, el golf ocupa parte de su tiempo. ¿Cuánto suele dedicarle a este deporte?

R.- Intento jugar siempre que puedo, especialmente cuando la agenda me lo permite o cuando estoy en lugares donde puedo disfrutar de un buen campo. El golf me ayuda a desconectar, a estar en contacto con la naturaleza y a competir de una forma distinta.

P.- Son muchos los deportistas de élite que, cuando se retiran, encuentran algo especial en el golf. ¿Qué encontró Pau Gasol en este deporte?

R.- El golf tiene algo muy especial porque combina concentración, paciencia, técnica y autocontrol. Para un deportista que deja la competición de élite, es una forma de seguir compitiendo, pero desde otro lugar, con menos impacto físico y con un componente mental más importante. Además, te permite compartir tiempo con otras personas en un entorno distinto al de la competición profesional.

P.- Una de sus principales actividades es la fundación que creó junto a su hermano. Hay muchas causas que merecen atención y compromiso. ¿Por qué decidió poner el foco en la salud infantil?

R.- Cuando descubrimos que la generación actual de niños y niñas va a ser la primera de la historia que vivirá menos que sus padres, sentimos que debíamos hacer algo para revertir la situación de la salud infantil. Marc y yo crecimos en un entorno en el que la salud, el deporte y los hábitos saludables formaban parte de la vida cotidiana. Nuestros padres, ambos profesionales sanitarios, nos inculcaron desde muy pequeños la importancia de cuidar la salud y adoptar hábitos que favorecieran el bienestar a largo plazo. Con el paso del tiempo comprendimos que la obesidad infantil era uno de los grandes retos de salud pública de nuestra sociedad y sentimos la responsabilidad de contribuir desde nuestra experiencia. Así nació la Gasol Foundation, con el propósito de promover hábitos de vida saludables entre niños, niñas y familias, poniendo el foco en la actividad física, la alimentación equilibrada, el descanso y el bienestar emocional.

P.- Llegó a matricularse y estudiar Medicina, pero tuvo que dejarlo por su carrera profesional. ¿Tiene esa espinita clavada? ¿Volvería a la universidad?

R.- Siempre me ha interesado mucho la medicina y la salud, y es cierto que fue una vocación importante para mí. No lo veo como una espina clavada porque el baloncesto me abrió un camino extraordinario, pero sí sigo muy conectado a ese mundo a través de la Fundación y de mi actividad como inversor, en la que busco invertir en empresas innovadoras en el ámbito de la salud.

P.- A partir del 12 de junio se disputará la segunda edición de la Gasol Foundation Golf Experience. ¿Qué tienen preparado para esta edición? ¿Veremos caras conocidas?

R.- Queremos consolidar el evento como un punto de encuentro entre deporte, empresa, instituciones y compromiso social. Habrá mucho golf, por supuesto, pero, sobre todo, habrá un objetivo muy claro: generar recursos para seguir impulsando los programas de la Gasol Foundation. También esperamos contar con personas conocidas del deporte y de otros ámbitos que quieran sumar su voz y su apoyo a esta misión.

P.- El año pasado le acompañó Rafa Nadal, que le calificó como "una leyenda". ¿Qué significa para usted recibir elogios de alguien como Nadal?

R.- Rafa es uno de los grandes referentes del deporte mundial y, además, una persona a la que admiro muchísimo por sus valores, su humildad y su manera de competir.

P.- Ha vivido grandes experiencias como aficionado al golf. ¿Cuál sería su podio personal?

R.- Ver el Masters de Augusta es una experiencia única, por la historia y la tradición que se respiran allí. St Andrews también tiene algo muy especial porque es la cuna del golf. Y jugar el partido de celebridades de la Ryder Cup o compartir campo con grandes deportistas y leyendas también ocupa un lugar destacado.

P.- ¿Hay alguien con quien compartir 18 hoyos le haya dejado una huella especial? ¿Y alguien con quien todavía sueñe jugar?

R.- He tenido la suerte de compartir el campo con personas muy interesantes, tanto del mundo del deporte como de otros ámbitos. Muchas veces, lo más valioso no son los golpes que das, sino las conversaciones que surgen durante esas horas y todo lo que puedes aprender de la experiencia y la trayectoria de los demás. Hay muchas personas a las que admiro y con las que sería un privilegio compartir 18 hoyos. Más que pensar en un nombre concreto, me atrae la oportunidad de conocer mejor a personas que han tenido un impacto significativo en sus respectivos campos y aprender de su forma de ver la vida.

P.- Sobre Michael Jordan cuentan que, durante los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, jugó al golf durante 15 días seguidos, llegando incluso a completar 45 hoyos en El Prat antes de arrasar después con el Dream Team. ¿Hoy en día sería inviable algo así en el deporte profesional?

R.- El deporte ha cambiado mucho. Hoy existe una planificación, una preparación física y una gestión del descanso mucho más controladas. Cada época tiene su contexto, pero probablemente ahora sería muy difícil imaginar algo así en plena competición olímpica.

P.- El baloncesto ha cambiado mucho desde que usted empezó. La mayoría de los jóvenes prometedores se forman en las canteras de los clubes, pero después se marchan a la liga universitaria de Estados Unidos. ¿Cree que esto puede afectar al futuro de los clubes en España?

R.- Es una realidad que forma parte de un baloncesto cada vez más global. La NCAA ofrece recursos, visibilidad y una experiencia competitiva muy potente. Esto pone de manifiesto que los clubes tienen que trabajar para seguir mejorando sus estructuras y ofrecer proyectos atractivos a los jóvenes.

P.- ¿Es optimista con el futuro de la selección y del baloncesto español?

R.- Sí, soy optimista. Estamos en una etapa de relevo generacional que siempre requiere paciencia, pero hay talento y muy buenos entrenadores, tanto en la selección masculina como en la femenina. Lo importante es acompañar bien a los jóvenes y darles tiempo para crecer.

P.- Siempre se ha caracterizado por una actitud modélica dentro y fuera de las pistas. ¿Ha sacado alguna vez el golf lo peor de usted?

R.- El golf te pone a prueba constantemente. Puedes estar tranquilo y, de repente, un mal golpe te cambia el humor. Intento tomármelo con perspectiva, pero sí, alguna vez me ha recordado que la paciencia también se entrena.


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